Visto que el pasado viernes 3 de julio, fue tapado el mural que recordaba Julio López, (albañil y militante peronista, dos veces desaparecido: primero en 1976 y luego, en septiembre de 2006, un día antes de la sentencia al ex policía Miguel Etchecolatz tras haber testificado como sobreviviente) es necesario convocar a toda la comunidad a reflexionar sobre la importancia que tienen las marcas de memoria de la propia institución.
Ese mural si bien no tenía una protección legal, era respetado por todos los miembros de nuestra comunidad, por ser parte de una lucha que continúa vigente:¿dónde está Julio López?. Es una pregunta que duele aún hoy.
Lamentamos que quienes llevaron adelante la acción mencionada no hayan establecido ninguna consulta, conversación o mediado ninguna solicitud al respecto. La lucha contra la violencia patriarcal y los femicidios debe tener su legítimo espacio de expresión, pero eso no habilita a ninguna persona ni agrupación a tapar un homenaje a una víctima del terrorismo de Estado. Por ese motivo, se invita a las personas involucradas a reflexionar para que las prácticas artístico-políticas se realicen de acuerdo con las normas de respeto y convivencia que hacen al bien común.