El documental sobre la Fogata de San Pedro y San Pablo es la primera producción del proyecto “Fiestas Populares: registros audiovisuales de las celebraciones populares de Rosario”, realizada por el Laboratorio de Innovación en Política y Gestión Cultural de la Facultad de Humanidades y Artes (HyA) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

La producción audiovisual se centra en la tradicional celebración comunitaria de la Fogata de San Pedro y San Pablo en el Parque Regional Sur, una práctica que reúne a vecinos y vecinas del barrio El Saladillo de la ciudad de Rosario para sostener y transmitir una memoria viva, compartida y profundamente ligada al sentido de pertenencia y la vida colectiva.
Para esta primera producción se trabajó en articulación con la Secretaría de Extensión de la Facultad de Humanidades y Artes y la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto.
En charla con Julia Logiodice, responsable del Laboratorio de Innovación en Polìtica y Gestión Cultural nos cuenta cómo surgió la propuesta.
¿Cómo nació la idea del documental y por qué ese formato?
El proyecto “Fiestas Populares: registros audiovisuales de las celebraciones populares de Rosario”, surge por una iniciativa conjunta del Decano de la facultad, Alejandro Vila, y el Laboratorio de Innovación en Política y Gestión Cultural. Este proyecto retoma una experiencia previa muy exitosa en la creación de contenido desde la Facultad, que fue la producción en 2022 del documental “Rom” de Federico Rathge y Darío Ares.
En este caso el proyecto se propone la realización de una serie de documentales cortos, destinados a la difusión masiva de las fiestas populares de nuestra región.
La elección del formato de serie de documentales cortos obedece a un objetivo claro: la difusión masiva y la puesta en valor de las fiestas populares en Rosario. Entendemos que estas celebraciones no solo son expresiones artísticas o eventos de encuentro comunitario, sino también territorios vivos de identidad, memoria y creatividad colectiva.
Por ello, buscamos producir registros audiovisuales que no solo documenten, sino que también realcen la diversidad cultural y social que cada fiesta expresa. En resumen visibilizar la riqueza cultural de las fiestas populares de la ciudad, fortalecer el sentido de pertenencia y la transmisión de saberes comunitarios, contribuir a la circulación de estas expresiones en ámbitos digitales y medios de comunicación, ampliando su alcance y generar material de calidad que pueda ser utilizado tanto en campañas culturales como en archivos patrimoniales y clases.
Cada pieza audiovisual está diseñada para capturar la atmósfera emotiva, los elementos simbólicos y las historias humanas que atraviesan estas celebraciones, utilizando una estética ágil, sensible y pensada para su rápida circulación en redes sociales y medios de comunicación.
¿Cuál es el concepto de producción del documental?
El concepto de producción para esta serie documental se centra en el Diálogo de Saberes y en la inmersión total en la experiencia comunitaria. No queríamos hacer una simple filmación desde afuera, sino construir algo desde adentro, usando nociones como la Extensión Crítica y la Cultura Viva Comunitaria o el Conocimiento situado. Conceptos y posicionamientos que desde América Latina buscan aportar a procesos de transformación social.
¿Qué es esto de “diálogo de saberes”?
Esto significa que buscamos tender puentes reales, de manera muy honesta, entre los saberes que se construyen en la Universidad y esos saberes profundos y genuinos que se gestan en las comunidades. Creemos que es vital cuestionar esa jerarquía donde lo académico siempre parece estar por encima, y por eso el proyecto es una herramienta para la transformación social. La clave fue priorizar la voz de quienes protagonizan. Por eso, decidimos no imponer una única perspectiva teórica o disciplinar al material. En su lugar, el documental ofrece una narración puramente testimonial, etnográfica y vivencial, que está pensada para ser el punto de partida para múltiples análisis. De este modo, buscamos que el material tenga una doble vida: por un lado, funcione para la propia comunidad, como un espejo que les devuelve sus historias con calidad y respeto; y por otro, se convierta en un recurso pedagógico que pueda ser analizado en nuestras cátedras desde distintas ópticas que aloja nuestra Facultad: la Filosofía, la Historia, la Antropología, las Bellas Artes, la Gestión Cultural y todas las carreras de la facultad.

INTERVENCIÓN CRÍTICA EN EL ESPACIO PÚBLICO
La elección de estos formatos audiovisuales ágiles pensados para las redes sociales no es casual. Entendemos que son una herramienta clave para la intervención crítica en el espacio público y la conversación social. De esta manera, buscamos que los contenidos que construimos desde la universidad puedan circular activamente y participar en el diálogo digital, disputando narrativas y promoviendo una mirada más compleja, situada y profunda de nuestra cultura popular.
En esta primera edición, el proyecto se centró en el registro de la tradicional Fogata de San Pedro y San Pablo, organizada por la comunidad del barrio El Saladillo y la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto.
Para ello trabajamos la pre producción de la mano de la Secretaría de Extensión, lo que fue fundamental porque ellos ya tienen un trabajo territorial muy sólido en El Saladillo y la Escuela Municipal Musto, una institución emblemática de Rosario, reconocida por su profundo compromiso con la cultura popular y la educación artística.
Esta articulación nos permitió darle coherencia al proyecto, en tanto desde el Laboratorio consideramos que registrar y difundir estos procesos es también una forma de sostener y fortalecer los derechos culturales, promoviendo una ciudad más diversa, inclusiva y comprometida con su territorio.
¿Qué situaciones impactaron desde tu perspectiva de comunicación y gestión cultural?
La producción y gestión de este documental la realizamos junto a Ariel Gauna, quien fue el realizador general, y yo, Ma. Julia Logiódice. Coincidimos muchísimo en nuestra forma de mirar y vivir las experiencias culturales, y esto definió nuestra estrategia de trabajo, que fue la de la inmersión. Esto significa entrar en el territorio en un estado de disponibilidad a la participación activa y la disposición de escuchar y aprender antes de filmar, reconociendo en la experiencia el centro del trabajo.
Creo que lo más sorprendente fue el impacto que logramos con el proyecto y la forma en que logramos concretar una articulación real con la comunidad del Saladillo, basada en los principios de respeto y compromiso que compartimos con la Secretaría de Extensión. Nuestro trabajo no empezó de cero; sino que entramos en contacto con referentes del barrio y de la organización de la fiesta en un proceso de charla y preproducción facilitado enormemente por la Secretaría, que trabaja hace años en el barrio y participa con los talleres de la Fogata. Esto nos facilitó mucho la entrada, porque había un trabajo real y vínculos de confianza ya construidos por años de labor comprometida y coherente con la transformación social. En ese sentido, el documental se apoyó mucho en esa base sólida de políticas coherentes de extensión.

INMERSIÓN Y RESPETO
Esta forma de hacer gestión y producción, a través de la inmersión y el respeto, se vio reflejada el día de la presentación del documental, que hicimos en la jornada inaugural de las Jornadas de Extensión. La misma presentación fue una fiesta en la que la comunidad del barrio y la Escuela Musto se acercaron a nuestra facultad para ser parte y celebrar. En este sentido, las repercusiones posteriores a la proyección fueron muy emotivas, plenas de abrazos y agradecimiento por el respeto y la calidad del material que construimos.
En ese sentido, me gusta pensar el sentido de este proyecto en términos de una gestión cultural trasformadora. Y creo que ese proceso se da cuando las partes que participan de ese encuentro de saberes y prácticas, salen de esa relación transformadas. Y creo que con este documental, quienes fuimos parte salimos profundamente transformados de la experiencia. Desde el Laboratorio entendemos que la articulación real entre la universidad y la comunidad es el verdadero motor de una gestión cultural con impacto social. Por ello, ver la alegría compartida y el sentido de pertenencia reforzado nos compromete a seguir adelante, convencidos de que este es el camino.
El impacto positivo y la profunda transformación que experimentamos nos motivan a seguir adelante en este camino y ya sentimos gran entusiasmo por empezar a grabar el segundo documental de la serie y ver qué nuevas experiencias y saberes nos comparten las comunidades de Rosario.
MIRÁ EL DOCUMENTAL: Fogata de San Pedro y San Pablo